“EL ARTE TIENE LA BONITA COSTUMBRE DE ECHAR A PERDER TODAS LAS TEORÍAS ARTÍSTICAS” DUCHAMP.
Hablando con un amigo sobre unas fotos un poco “raritas” se me ocurre que…
Hablar de arte ya es un arte en sí: en ocasiones parece que cuanto mas miserable sea la obra de arte, más vivos y grandiosos suenan los halagos.
Nuestra mentalidad ha cambiado mucho a lo largo de los años. Hoy en día calificar una obra como una genialidad o como arte es bastante complicado, más aún, cuando no tenemos ni puñetera idea. En épocas pasadas, todo era más fácil, siempre decimos que antes todo era mas fácil, pero es que hasta para considerar una obra de arte contaban con ciertos criterios.
Pero…¡QUÉ MODERNOS! ¡QUÉ INNOVADORES NOS HEMOS VUELTO! Cada cual quiere idear algo más insólito, excéntrico, chocante, algo que nunca se haya visto para provocar el asombro en los demás, véase la flipada de Lady Gaga. Señores y señoras, ¡ahí está la clave!
La cuestión es llamar la atención, transgredir las reglas, impactar, hacer pensar… guau! parezco idiota diciendo esto ¿no? Jaja, como si hubiera dicho algo nuevo…
¿Qué es esto de modelar, fotografiar, esculpir, filmar pelis, dibujar, pintar…? Pues parece que algunas veces, se juega a modelar, fotografiar, esculpir… como si el mundo se hubiera convertido en un parque infantil.
En fin, la cuestión es ¿Qué pasa si todo es arte? A lo largo del S. XX este se ha salido de sus marcos. Ahora todo puede ser arte, hasta las arrugas que deja la alfombra!
Todo tiene una magia estética, nada más hay que observar a nuestro alrededor y dependiendo de cómo miremos ese objeto podrá ser arte.
Como observadores, la mayoría de las veces no tenemos ni puñetera idea de lo que un autor en su cumbre pletórica de éxtasis nos quiere decir ¿verdad? Seguro que os pasado muchas veces cuando veis una obra de arte y pensáis: ¿Esto que mierda es hombre?, si lo podía haber hecho mi hermana pequeña!
Otras veces, sin embargo, nos las damos de pan y manteca observando minuciosamente la “GRAN OBRA”, cuando en realidad, no sabemos ni qué carajo estamos pensando, en ese momento estamos un poco desorientados… supongo que intentamos buscar algún tipo de paralelismo con otro gran artista o algo.
¿Mi conclusión respecto al arte conceptual?
Me quedo con Duchamp: “el arte lo hacen los visitantes”.
Por supuesto, en este tipo de arte también existen los malos artistas encumbrados a la categoría de genios.
Hay personas a las que les desquicia el arte actual porque les parece que no dice nada, o que si lo dice no se entiende. Pero para ello, es necesario aprender a renunciar al arte de mala calidad y distinguir la “calité”. ¿Cómo lo diferenciamos? Ni puñetera idea. BIENVENIDOS AL CLUB DE LOS DUBITATIVOS!









